La emotiva ceremonia se llevó a cabo el pasado 14 de agosto, recordándonos la deuda histórica que Salamanca tiene con estos vecinos

La tarde el 16 de octubre de 1973, Salamanca se dormía en toque de queda procesando un rumor venido de Serena que removería las conciencias locales. Dos días después, el diario EL DIA corroboraría lo que ya era una verdad esparcida por todos los rincones, transformándola en dolorosa historia local que aun hoy, remecen las almas de quienes lo vivieron. En letras azuladas los nombres de Oscar Aedo, técnico forestal, José Araya González, campesino, Jorge Contreras Godoy, campesino, Víctor Escobar Astudillo, técnico agrícola, ejecutados junto a otras 11 personas por disposición de la comitiva liderada por el general Sergio Arellano Stark en su paso por la capital regional. Bajo acusaciones injuriosas, muchas de ellas recogidas en Salamanca, donde la delación campeaba entre quienes, pretendiendo cobrar revancha de viejos desacuerdos, colaboraron en el asesinato y posterior inhumación ilegal de estos cuatro salamanquinos. 26 año después, en 1998, por disposiciones del juez Juan Guzmán Tapia, La policía de Investigaciones y peritos del SML  entregaron los cuerpos a familiares desperdigados por toda la región. La Serena, Coquimbo, Vicuña, Illapel, Los Vilos y Salamanca pudieron al fin entregar a familiares los cuerpos de sus queridos y llorarlos dignamente para despedirse de ellos.

Sin embargo, el año pasado se decretan nuevas investigaciones y peritajes, con el fin de aclarar con certeza la procedencia y pertinencia de las osamentas de Víctor Escobar y José Araya que ayer viernes, 14 de agosto del 2026 fueron entregados a sus familiares y devueltos al memorial del cementerio local con una certeza del 95%, que aquellos cuerpos corresponden a las víctimas.

A eso de las 12:30 la comitiva arribó desde Illapel que fue recibida por reducida concurrencia. Entre ellos familiares, que ofrecieron palabras y reflexiones, miembros de la organización salamanquina SEMILLAS PARA LA MEMORIA, presidida por Nanet Vergara, miembros del Partido Comunista de Chile y el compositor local Nino Cuevas, en representación de la Escuela de Artes Eduardo gato Alquinta de Salamanca. La emotiva ceremonia concluyó con la devolución de los cuerpos al memorial, luego de una misa ofrecida en honor a las víctimas, su sacrificio y la profunda convicción entre los asistentes, de que estos horrores, estas manifestaciones de la condición humana en el marco de disputas políticas NUNCA MÁS deben volver a repetirse.

Gato Alquinta Fm

Fotografías de Patricio Camus


Agregar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *